Las personas diabéticas son más propensas al desarrollo de lesiones en los pies (úlceras,...) debido a la falta de sensibilidad que padecen en los mismos como consecuencia de la enfermedad, derivando, en muchas ocasiones, en drásticas amputaciones. Un diabético tiene un 20% más de posibilidades de sufrir amputaciones en sus pies que una persona no diabética, y un 30% más de posibilidades de sufrir lesiones de otro tipo. El 25 % de los diabéticos desarrollarán esta problemática.
Los datos estadísticos mencionados anteriormente, hacen cada vez más necesario, mejorar los métodos de prevención de aparición de estos problemas, así como mejorar el tratamiento de las lesiones una vez han aparecido.
Las úlceras y amputaciones del pie en los sujetos diabéticos representan una de las causas más importantes de morbilidad y discapacidad, además de una gran repercusión en el terreno emocional, físico y social de estos pacientes. Además, esta patología indefectiblemente está asociada a un importante consumo de recursos sanitarios.
El diagnóstico precoz y el tratamiento de los factores de riesgo que condicionan esta complicación diabética, son el mejor instrumento para evitar su aparición. Lógicamente, esta actitud debe comenzar antes de la existencia de úlceras, o de que la presentación de las mismas sea inminente.
Por todo ello, en pacientes con pie diabético, el empleo de un calzado y plantilla de descarga adecuados es una de las medidas preventivas de mayor eficacia y un aspecto crítico en la evolución futura de la enfermedad, en la medida que sea un calzado que permita:
- Integrar las ortesis (plantillas) necesarias para una adecuada redistribución de presiones.
- Evitar calentamientos excesivos del pie.
- Evitar rozaduras que puedan ocasionar úlceras.
- Permitir movimientos “naturales” del pie del paciente diabético.